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| Las caras del banquillo español demuestran el desastre (vía telecinco.es) |
A España se le acaban los recursos.
España salía a defender el título de Sudáfrica, pero Holanda saltó al campo con muchas ganas de revancha por lo sucedido en 2010, y la tomó a lo grande (1-5).
Un santo que no fue tan santo, la mejor pareja de centrales del mundo irreconocible y la constante escasez de ocasiones entre otras cosas llevaron a España a la derrota, más dolorosa que otras veces debido a la goleada inesperada.
Algunos se escudan en la excusa de que tuvimos mala suerte, de que el primer partido del Mundial de Sudáfrica también lo perdimos, pero la realidad es que España no jugó para nada bien, y no mereció algo más que la derrota, aunque quizás con un resultado no tan abultado.